Septiembre 2022 

Volumen 102, Número 1

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El P. James H. McCarthy ha sido un sacerdote diocesano de la Arquidiócesis de Chicago. Ha sido el director de Spred, Chicago desde 1960. El 5 de agosto falleció. En mayo de 2019 estuvo de acuerdo en compartir sus pensamientos en esta entrevista, que reimprimimos de aquel mes. Descanse en paz.

 

P. Jim, ¿cuáles son sus momentos favoritos en Spred en este momento?

 

Disfruto grandemente nuestros momentos de silencio juntos en nuestras celebraciones de Spred. No puedo mirar a nuestros amigos con discapacidades intelectuales sin ver a mi hermano Jerry quien era muy callado. Pienso en todo nuestro desamor por Jerry y todos nuestros amigos. Ellos viven en las sombras. Quería que mi vida les llevara alegría a ellos, sus familias y amigos. Ellos necesitan alegría para vivir. Necesitan momentos alegres en las comunidades. Cuando están juntos con los que los aman, usted puede ver que el sol sale. Quiero todo lo que les brinde luz y disminuya su carga. Una madre de familia me dijo recientemente que en una ocasión ella estuvo segura de ver feliz a su hija en su grupo de Spred. Esto significa mucho para mí.

 

¿Por qué piensa que estos momentos son importantes?

 

En realidad, la ansiedad de los padres de familia estaba en la raíz del desarrollo de Spred. Encontré muchas cartas en un archivo que preguntaban por qué sus hijos o hijas no podrían celebrar la Primera Comunión. Estaba sorprendido de que este asunto no tuviera prioridad. Hace cincuenta años quería que este asunto se confrontara en las parroquias. Parece que todos tienen un asunto pero cuando las necesidades de nuestros amigos con discapacidades intelectuales están presentes, la pregunta siempre es “¿a quién le importa?” Usted puede estar seguro que a los padres de familia y amigos les importa. Nuestra meta desde el inicio era ampliar el círculo de aquellos que les importa.

 

La religión se ha identificado con ideas. Hay mucho más en la fe que las ideas. Las ideas por sí mismas sólo no van con nuestros amigos con discapacidades del desarrollo e intelectuales. Con frecuencia las ideas están enraizadas en una mentalidad “esencialista”: “¿Qué es un sacramento?”, “¿Quién es Dios?”, “¿Qué es la salvación?”, “¿Qué es la fe?”.

 

Con nuestros amigos necesitamos ir más allá de lo “esencialista” hacia una mentalidad “existencialista”. Tenemos que preguntar “¿qué está sucediendo ahora, justo enfrente de nosotros, con esta persona?”. Esto nos lleva a una mentalidad de amistad. Las relaciones colorean todo en el aquí y ahora. Construimos una red de relaciones en Spred. Dentro de esta red, la respuesta definitiva para el estrés, ansiedad, desesperación, confusión, conflicto, sufrimiento se encuentra en la Eucaristía. Cuando todos nos reunimos para la Eucaristía, hay un silencio profundo después de la Liturgia de la Palabra y la Comunión. En este silencio profundo, profundo, todo cae dentro del abismo de la misericordia y amor de Dios. Una unidad muy profunda toma lugar en la asamblea. Esto es cómo debería de ser para nosotros, y para todos aquellos con problemas que están de acuerdo con nosotros.

¿Cómo se producen esos momentos?

 

Anoche tuvimos una reunión de catequistas de Spred para preparar la Liturgia Familiar de Spred de este domingo. Soy el más feliz porque estas familias se reúnan dentro de las liturgias de las comunidades parroquiales. Nuestra capilla del Centro de Spred proporciona un ambiente para desarrollar lo que pudiera ser útil durante estas liturgias. Necesitamos ser una especie de modelo. Ahora hay Liturgias Familiares de Spred por toda la Arquidiócesis de Chicago y en otras diócesis que usan el modelo de Spred de catequesis. Existe una conexión natural entre nuestra catequesis y liturgia. Cuando las personas con discapacidades han estado en las comunidades de fe de Spred para la catequesis, ellas aportan una calidad de liturgia distinta. Podrían tener lapsos cortos de atención, pero en los momentos que están presentes, lo están completamente. Han desarrollado la capacidad de enfocarse. Son curiosos. En verdad quieren ser amigos de los demás. En la oración Eucarística pedimos que todos seamos uno, y experimentamos ser todos en uno.

 

 

Mi alegría más profunda ha sido tener una catequesis que aporte vida y que esa vida se celebre en la liturgia. Esta catequesis y liturgia están vacías de juicios hacia los demás, de ser negativos con el otro. Están arraigadas en el respeto, cuidado y amor.

 

Sospecho que esto es también el por qué las personas, catequistas y amigos, permanecen en Spred. Tardan en marcharse después de la reunión. También tardan en sus recuerdos. Recordar es un llamado a la presencia. Muy a menudo, mucho después de que alguien ha tenido que dejar el grupo de Spred, escuchamos de ellos acerca de cuánto significó para ellos haber estado en Spred.

 

Siempre estoy asombrado por la calidad de la presencia en la catequesis y la liturgia. La presencia cambia todo.

 

Desde el inicio queríamos que todos fueran bendecidos con la gracia de la presencia. Sabemos que el ambiente era lo más importante para desarrollar amistades. Hemos desarrollado un lugar y ayudado a los demás a desarrollar dichos lugares donde la gente no esté estresada. Se pueden mover por donde sea e interactuar pacíficamente.

 

Esto nos ayudó con la gente que no podía hablar ni comprender mucho. Cuando realmente fuimos hacía nuestros amigos en la periferia, descubrimos que ellos necesitaban un lugar seguro y familiar. Descubrimos qué importante era estar en paz. Thomas Merton habló de la diferencia entre conocimiento y realización. Sabemos que no podemos trabajar con nuestros amigos solamente con elementos del conocimiento, pero ciertamente podemos trabajar con elementos de la realización. Podemos construir vínculos incluso sin hablar. Podemos vivir dentro de estos vínculos y ser felices de estar juntos. Podemos sentir un profundo asentimiento interno en nuestros amigos. Vemos los cambios frente a nuestros ojos. Algo está sucediendo.

 

Sabemos de una manera profunda que una experiencia es real y que este es un tipo de “conocimiento” que es más profundo que los intercambios verbales que llevan al conocimiento esencial. Nuestros amigos podrían no ser capaces de recitar respuestas a nuestras preguntas, pero sabemos que viven una vida que es más importante. Podemos reflexionar en lo que ha sucedido, ellos sólo experimentan “algo” que los deja en paz y llenos de alegría.

 

Nuestra catequesis es una catequesis de recordar. Recordamos una especie de convocatoria de Alguien para estar presentes ante la Persona que está presente para nosotros.

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¿Cómo se llega al interior de las cosas? Esto sucede a través de la evocación, recordando, trayendo a la mente, nadando en la memoria hasta que se vuelve vivo, placentero. Esto derrumba los muros de la resistencia, la distracción y la ansiedad. Cuando todos están contentos, tanto catequesis como liturgia son posibles.

 

Verdaderamente cuestiono el énfasis sobre el conocimiento de la fe, cuando uno puede vivir la fe y ser nutridos y apoyados en la vida. Es más importante moverse de hablar acerca de algo a vivir algo. Dejar la comprensión a un lado para ser impactados por la existencia de Alguien que no requiere trucos ni juguetes. Esto requiere una manera de estar en el mundo. La cabeza de alguien podría estar dañada pero el corazón muy a menudo está abierto para ser amigo, para estar en relaciones. Esto cambia todo. Es Cristo que hace nuevas todas las cosas.

 

En la superficie hay muchas personas heridas en Spred. La cruz es más que aparente. Pero la gente herida puede volverse personas que son apreciadas. Entonces la cruz se vuelve un árbol de la vida. La sed de amor está programada en estas relaciones. Existe alegría y momentos de paz. Nuestros amigos quieren venir a este espacio, lo mismo las catequistas y familias. ¿Qué es esto? Es la gracia en acción. Esta probada del más allá es parte de nuestras liturgias Eucarísticas. Es inexpresable. Una persona ignorada puede volverse alguien. Esta experiencia del ministerio me hace muy feliz. Este es mi trabajo y mi vida. Este es mi significado. Lo aprecio.

 

¿Quiénes han sido las personas que lo han influenciado?

 

Estoy muy agradecido con tres sacerdotes que abrieron este camino  para mí: P. Euchariste Paulhus de Quebec, P. Jean Mesny de Lyons, Francia y su profesor P. Henri Bissionnier de Paris, Francia. Ellos desarrollaron el Método Vivre. Nosotros extendimos su trabajo en la Arquidiócesis de Chicago y en las diócesis que hemos ayudado a usar este método. Estas comunidades están en Australia, Sudáfrica, Malta, Escocia, República de Irlanda, Irlanda del Norte, México y muchas diócesis en Estados Unidos.

 

Creo que las implicaciones para las otras diócesis y parroquias son profundas. Cada cultura y cada país tomará el Método Vivre y lo hará suyo, pero siempre descubrirán que la clave es llevar lo cotidiano a una nueva consciencia de que todo está vivo con la Presencia. Nuestro trabajo es desarrollar nuestra capacidad para volvernos conscientes. Cuando celebramos esto, los marginados pasan a través de algo y como resultado están más vivos.

 

Empecé mi misterio sacerdotal con un párroco en el Condado de Lake, Monseñor Peter Meegan, que había sido el secretario del Obispo Bernard Sheil. Ambos hombres estaban totalmente involucrados con los necesitados. Me prepararon para estar presente con los marginados de la sociedad. También ellos sabían cómo trabajar con los líderes de la vida pública. Me enseñaron a trabajar de tal manera que todo aquel que yo conocía sería atraído hacia el ministerio de una u otra manera. Cuando llegué a la Oficina para la Educación Religiosa, en esos días la oficina de CCD, trabajé con los estudiantes de secundaria de las escuelas públicas. Esto me ayudó a familiarizarme con todas las parroquias de la Arquidiócesis de Chicago. En ese tiempo me hice consciente de las familias con miembros con necesidades especiales. Por lo que empecé con los primeros grupos en Santa María en Evanston, San Pablo de la Cruz en Park Ridge, San Francisco Xavier en LaGrange y San Juan Fisher en el lado sur. Todo creció de estos primeros inicios.

 

Hna. Mary Therese Harrington

Spred de Chicago

 

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