Abril 2021

Volumen 100, Número 4

Una parte esencial de una sesión de Spred es la expresión personal. Se lleva a cabo por todo el grupo después de que la catequista guía proclama el mensaje del Evangelio a cada uno y a todo el grupo. Mientras se conoce comúnmente como el final o conclusión de una sesión en el cuarto de celebración, la expresión personal ofrece tres experiencias relevantes a cada persona presente durante la sesión. Sirve como un sendero que da vida para un acto de adoración, una formación de la fe enriquecida y una celebración de una comunidad llena de esperanza.

 

Como un acto de adoración, la expresión personal involucra varios rituales tales como sentarse en silencio, pararse juntos, cantar reflexivamente, levantar las manos suavemente, sostener las manos de los demás, rezar, etc. El grupo de Spred  entra a la expresión personal con un himno apropiado que habla del misterio Pascual de Cristo. Todos en el grupo permanecen sentados, escuchan el himno y atrapan el sentimiento de todo en el espacio. Esto ayuda a cada persona a hacerse conscientes de sus emociones las cuales son evocadas por el himno. Cuando el himno termina, todos se acercan y se reúnen alrededor de la Biblia la cual está sobre la mesa sagrada y la vela y las flores sobre el piso frente a ellos. El himno se toca otra vez y en esta ocasión todos se unen cantando con gestos corporales modelados por la catequista guía.

 

Uno de los himnos que usábamos frecuentemente durante nuestras sesiones de Spred tiene un refrán que va así: “Yo soy el camino, sígueme, Yo soy la verdad, cree en mí, Yo soy la luz, habita en mí. Aleluya.”1 La repetición de las palabras nos ayuda a recordar la letra fácilmente y cantar juntos animadamente. El humor, el tiempo y las palabras del himno nos ayudan a estar más atentos y a orar. Mientras que la mayoría de nuestros amigos no podrán decir claramente la letra del himno, nosotros, los catequistas, podemos sentir sus voces que nos dan un sentimiento de su deseo por adorar con toda la comunidad de Spred. Ellos expresan su participación dinámica de acuerdo a sus propias capacidades.

 

Por medio de la música suave, gestos corporales y espíritus unidos experimentamos una clase de comunión profunda. Esta es una experiencia que Thomas Merton describe como un nivel más profundo de comunicación. “Es sin palabras. Está más allá de las palabras y va más allá del habla, y está más allá del concepto. No que descubramos una unidad nueva… ya somos una. Pero imaginamos que no somos. Y que tenemos que recuperar nuestra unidad original. Que tenemos que ser lo que somos.”2 A través de la expresión personal, un acto de adoración, nos damos cuenta de que nosotros y Dios pertenecemos junto con los demás.3 Encontramos a Jesús, frente a frente, en la presencia de nuestros amigos y catequistas, y llegamos a ver a Jesús como él es. Adoramos al “estar en silencio en la presencia de la divina Palabra, y aprendemos a usar palabras que no hieren sino consuelan.”4 Nuestra adoración es una expresión de nuestro deseo de hacer el plan de Dios más importante que nuestro tiempo personal, nuestros derechos y nuestros espacios. El acto de reunirnos todos en un espacio sagrado, viendo los símbolos santos, sintiendo la presencia sagrada, apreciando el tiempo santo y percibiendo el mensaje incrustado en el himno, nos llama a recordar la presencia de Dios y nuestra relación con Dios.

Nuestra experiencia nos lleva a un sentido más profundo del misterio de Cristo que es el camino, la verdad y la luz.

 

La expresión personal es valiosa en nuestra formación de fe con nuestros amigos con discapacidades intelectuales y del desarrollo. Como comunidad, construimos y fortalecemos nuestras relaciones esenciales para la formación en la fe. Tanto nuestros amigos con discapacidades como nuestras compañeras catequistas entran a la expresión personal no como un medio para articular intelectualmente una teología ni un entendimiento filosófico de la presencia de Dios en nuestras vidas sino con la fe en la presencia de Cristo llegamos a “experimentar la presencia sagrada de Dios y por lo tanto creemos.”5 Nuestra fe y la fe de nuestros amigos se nutre dentro de la comunidad de fe.

 

La expresión personal es una práctica que está llena de significado lo cual anima, cultiva y refleja las cualidades de la vida de fe Cristiana. Esta nos dirige para descubrir un “nuevo enfoque, una nueva manera de actuar, una manera diferente de comprender e identificarse con los demás, al dar la bienvenida y preocuparse por el misterio de la fragilidad de la vida humana.” Nuestra experiencia en la expresión personal refleja la realidad de que las “personas con discapacidades son un don para la familia y una oportunidad de crecer en el amor, la ayuda mutua y la unidad.”6 Nuestros amigos son guiados para reconocer y experimentar su fe como un regalo de Dios.7 Incluimos a nuestros amigos “en la adoración basados en la obra del Espíritu Santo que sobrepasa la expectativa y comprensión humanas.”8 A cada uno se le da la oportunidad de tener un encuentro con Dios y abrir sus ojos y corazón a la actividad del espíritu de amor de Dios.

 

La expresión personal es una celebración comunitaria de esperanza. La comunidad de Spred se vuelve una encarnación de esperanza donde todos dan apoyo para revivir a cada uno. Durante la expresión personal, todos celebramos la esperanza al acercarnos y pararnos frente a la Palabra de Dios, la Biblia, una fuente de esperanza eterna. Todos sienten el gozo de estar cerca a las flores frescas y hermosas, recordatorio de la creación de Dios, una fuente de esperanza dadora de vida. Cada persona encuentra el misterio a través del símbolo usado durante la sesión. Mientras todos permanecen parados sosteniendo las manos del otro, el grupo se vuelve una comunidad de testigos de fe llenos de esperanza. Somos urgidos constantemente para encarnar la esperanza que “nos habla de una realidad que está enraizada en lo profundo del ser humano... Nos habla de una sed, de una aspiración, de un anhelo de plenitud, de vida lograda, de un querer tocar lo grande, lo que llena el corazón y eleva el espíritu hacia cosas grandes, como la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor”9 La expresión personal y las otras partes esenciales de una sesión de Spred son manifestaciones y expresiones de lo que creemos en una comunidad de esperanza. La alegría que sentimos durante la expresión personal va más allá de nuestro cuarto de celebración.

 

Ha pasado más de un año ahora de que no nos hemos reunido para nuestras sesiones de Spred debido a la pandemia. Extrañamos muchísimo ver a nuestros amigos y compañeras catequistas en persona. A pesar de las muchas dificultades que encontramos, hemos sido capaces de continuar proporcionando algo más de lo que podríamos hacer usualmente dentro de nuestro ambiente físico. Hemos sido capaces de iniciar contacto y desarrollar relaciones por medio de llamas de teléfono, notas, cartas, conversaciones por Zoom, celebraciones de cumpleaños con el auto.

 

El Papa Francisco nos dice que “La plenitud provoca la voluntad de poseerlo todo, y el límite es la pared que se nos pone delante.”10 Estamos conscientes de esta tensión entre la plenitud y las limitaciones mientras estamos separados por la pandemia, pero también experimentamos esto durante una sesión. Cuando los padres de familia, los voluntarios parroquiales y otros catequistas venían al Centro Spred para observar nuestras sesiones, un comentario común y un intercambio que nos daban era acerca de qué tan inspirados y conmovidos estaban por la sesión.

Rara vez escuchamos un comentario acerca de la tensión que las catequistas y los amigos han experimentado. Los que somos catequistas anhelamos que todos pudieran experimentar una cierta plenitud durante la sesión. Sin embargo, considerando las diferentes habilidades y algunas veces comportamientos impredecibles de nuestros amigos, reconocemos sus limitaciones así como las limitaciones de sus catequistas. Cuando adoramos juntos, vemos sus esfuerzos para participar. A pesar de la tensión, continuamos proporcionando apoyo y apuntamos a ver progreso en el desarrollo de su fe.

 

Durante este tiempo de pandemia, nuestro ministerio de Spred está pasando por un momento muy difícil de tensión entre la plenitud y la limitación. Un camino para enfrentar la tensión es revivir el espíritu de la expresión personal, su significado, su sentido y propósito. Somos llamados a despertar nuestro sentido de plenitud en medio de la tensión. “Escuchar la Palabra de Dios, para el crecimiento en la vida cristiana, para el diálogo, el anuncio, la caridad generosa, la adoración y la celebración.”11 Podríamos no ser capaces de reunirnos físicamente para la adoración pero podemos ofrecer oraciones más intencionalmente para cada uno mientras nos damos cuenta de que nosotros y Dios pertenecemos uno al otro. Podemos encontrar el rostro de Jesús entre las oraciones que compartimos con los demás. Nuestra comunión nos fortalece para avanzar hacia la plenitud a pesar de nuestras limitaciones.

 

Pocas semanas después de que tomara oficialmente su función como director ejecutivo de Spred, Joe Quane inició inmediatamente y condujo una serie de reuniones por internet para saludar y conocer a los miembros de varios grupos de Spred de diferentes parroquias. Muchas catequistas compartieron sus historias y perspectivas acerca de los retos que estaban enfrentando en sus comunidades. Esta serie de conversaciones por internet fueron una de las iniciativas tomadas para revivir la esperanza entre las comunidades de Spred.

 

La expresión personal es una probada de la Pascua cuando resonamos con el sentimiento de los discípulos de estar llenos de alegría cuando vieron al Señor Resucitado (Juan 20:19). Cuando adoramos a Cristo resucitado, nuestra fe se forma y se nutre. Celebramos la esperanza de que Cristo Resucitado nos acerque.

 

Mientras celebramos la época de Pascua, nos empodera el Espíritu de Cristo Resucitado y nos maravillamos con el gran misterio de la vida nacida de la muerte. El espíritu de Cristo Resucitado nos ayuda a profundizar nuestro compromiso con nuestros amigos. Valoramos más libremente, compartimos más generosamente y priorizamos más intencionalmente el tiempo que ofrecemos a nuestros amigos en nuestra comunidad de Spred.

 

Creamos y promovemos una comunidad de fe orientada a la misión. Estamos llamados a dar tiempo para los demás al volvernos evangelizadores incluso durante el tiempo de la pandemia. Juntos, continuamos explorando maneras de acercar más a nuestros amigos a una comunidad de bienvenida y amorosa, a crear lugares sagrados donde puedan experimentar no sólo la participación sino la comunión. La expresión personal no es un simple final o conclusión de una sesión catequética de Spred sino un momento dado a nosotros para nuestro despertar y renovación de una comunión profunda y activa con Cristo Resucitado a través de la amistad en nuestra Comunidad de Spred.

 

Rev. Marlon Bobier Vargas, SVD

Catequista de Spred, Chicago en España

 

1. “I Am The Way”, Collegeville Composers, Where Two or Three are Gathered, Liturgical Press, 2007, Collegeville, MN.

2. The Arte of Thomas Merton: A Divine Passion in Word and Vision, Franciscan Media 2017, Cincinnati, Ohio. Pg. 123.

3. Courtney Mares, “Pope Francis: When Do Not Worship God, we Worship Ourselves”, Catholic News Agency, March 2, 2021.

4. Joseph Serwach, “Pope Francis: The Meaning of Worship”, Medium. January 7, 2020.

5. Hwarang Moon, Engraved Upon The Heart: Children, The Cognitive Challenged and Liturgy’ Influenced on Faith Formation, 2015. Introduction.

6. Pope Francis, Amoris Laetitia: On Love in the Family, Apostolic Exhortation, 2016. Huntington, IN #179.

7. Catechism of the Catholic Church, Holy See Edition, 1994, Ligouri Publications #179.

8. Moon, Ibid. Introduction.

9. Pope Francis, Fratelli Tutti, October 3, #55. www.vatican.va 20201003.

10. Pope Francis, Evangelii Gaudium: Apostolic Exhortation on the Proclamation of the Word in Today’s World. Nov. 24, 2013, #222.

11. Pope Francis, Ibid. #28. 

 

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